
Cerró los ojos y durmió… Se sumergió en sus sueños y sus sueños se apoderaron de él…
Y se encontraba en medio de una tormenta. Todo era negro, pero no había nada que oscurecer… Tan solo estaba él en un espacio sin nada. Y buscó a su alrededor algo a lo que agarrarse, algo que agarrar, algo que buscar para no encontrarse solo en medio de tal oscuridad.
Y la lluvia caía sobre él, empapándole. Miró hacia arriba y abrió la boca. Miles de gotas entraron en su interior y sintió el frío de cada fina gota de lluvia que caía lentamente sobre él, recta…
Y extendió los brazos; como le gustaba hacer eso… Y en poco tiempo sus manos se llenaron de agua y se escapaban de ellas por sus dedos
Y en ese momento le apeteció gritar… Gritar sin ser escuchado porque el sonido de aquella fina lluvia apagaba su voz. Gritar mientras se mojaba y su pelo se empapaba y su ropa le pesaba cada vez más…Gritar hasta quedarse sin voz… Gritar hasta quedarse sin respiración…Gritar.
Y en ese momento despertó.
Se sentó sobre su cama y se tocó la cara. Parecía estar empapada, parecía haber estado de verdad en mitad de una tormenta.
Y entonces en el exterior de aquella habitación comenzó a llover, comenzó a caer una fina lluvia como en sus sueños… Y él se levantó y salió al exterior y mientras salía pequeñas finas de gota comenzaron a tocar su piel y sintió el mismo frío que había sentido en el sueño…
Y se alejó más de su casa y la lluvia enseguida le empapó…. Y miró al cielo oscuro, sin estrellas, sin luz que lo alumbre.
Y comenzó a bailar, bailar bajo la lluvia… y de repente gritó, gritó fuerte porque sabía que nadie le iba a escuchar, gritó sin importarle nada; gritó mientras miles de gotas le caían sobre él. Gritó bajo la lluvia como en sus sueños…. Una vez más.
Y se encontraba en medio de una tormenta. Todo era negro, pero no había nada que oscurecer… Tan solo estaba él en un espacio sin nada. Y buscó a su alrededor algo a lo que agarrarse, algo que agarrar, algo que buscar para no encontrarse solo en medio de tal oscuridad.
Y la lluvia caía sobre él, empapándole. Miró hacia arriba y abrió la boca. Miles de gotas entraron en su interior y sintió el frío de cada fina gota de lluvia que caía lentamente sobre él, recta…
Y extendió los brazos; como le gustaba hacer eso… Y en poco tiempo sus manos se llenaron de agua y se escapaban de ellas por sus dedos
Y en ese momento le apeteció gritar… Gritar sin ser escuchado porque el sonido de aquella fina lluvia apagaba su voz. Gritar mientras se mojaba y su pelo se empapaba y su ropa le pesaba cada vez más…Gritar hasta quedarse sin voz… Gritar hasta quedarse sin respiración…Gritar.
Y en ese momento despertó.
Se sentó sobre su cama y se tocó la cara. Parecía estar empapada, parecía haber estado de verdad en mitad de una tormenta.
Y entonces en el exterior de aquella habitación comenzó a llover, comenzó a caer una fina lluvia como en sus sueños… Y él se levantó y salió al exterior y mientras salía pequeñas finas de gota comenzaron a tocar su piel y sintió el mismo frío que había sentido en el sueño…
Y se alejó más de su casa y la lluvia enseguida le empapó…. Y miró al cielo oscuro, sin estrellas, sin luz que lo alumbre.
Y comenzó a bailar, bailar bajo la lluvia… y de repente gritó, gritó fuerte porque sabía que nadie le iba a escuchar, gritó sin importarle nada; gritó mientras miles de gotas le caían sobre él. Gritó bajo la lluvia como en sus sueños…. Una vez más.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada