jueves 6 de diciembre de 2007

en sus pensamientos...


Tumbado en su cama, allí permanecía él, con los ojos bien abiertos mirando un techo blanco, sin nada… solo un color pálido, como la de su piel.


Tan solo pensaba… y en uno de aquellos pensamientos cerró los ojos y entró en otra realidad. Se imaginó a él mismo en una habitación con colores fríos, sin muebles, sin camas… tan solo en el fondo con un piano. Él sabía que no podría tocar aquel piano puesto que no sabía hacerlo… pero aquello formaba parte de su pensamiento, de su propia realidad. Así que se acercó a aquel instrumento; tocó el piano forrado de una madera clara y antigua, una madera suave, sin astillas. Después se dispuso a tocarle… apretó una de las teclas y un sonido agudo retumbó en aquella habitación vacía… Ya estaba listo para comenzar a tocar la melodía más hermosa que jamás hubiese tocado. Se sentó en un pequeño taburete y sus manos se deslizaban de un lado a otro tocando una bonita canción…
Él cerró sus ojos, no era la primera vez que escuchaba aquella música, no era la primera vez que sus pelos se erizaban de emoción, no era la primera vez que al escucharla millones de recuerdos pasaban por su mente, no era la primera vez ni la última que una lágrima de nostalgia recorrería su cara y acabaría en su mejilla como un río cuando muere en el mar.
Abrió los ojos y dejó de pensar en aquello. Se levantó y entonces escuchó a lo lejos esa canción. Corrió al lugar de donde procedía la melodía, de donde procedía cada nota que tanta emoción le producía en su interior. Buscó por toda la casa, buscó por todo el edificio mas no halló nada… no encontró a aquella persona que tocaba con su piano aquella melodía.


Entonces supo que aún estaba sumergido en sus pensamientos; se tocó la cara y descubrió que estaba llorando, descubrió que sus pensamientos siempre iban a ser sus pensamientos y que por más que quisiera no iba a encontrar a aquel pianista que le había tocado algún día la canción más hermosa y lleno de sentimientos que había escuchado en su vida…


solo en sus pensamientos...